Reseña


                                                                                   


La Congregación de Hermanas Franciscanas de la Inmaculada, fundada por Francisca Pascual Doménech el 27 de febrero de 1876, nace para hacer el bien en medio del mundo. La razón de ser de la Congregación es el anuncio del Reino desde la vida de fraternidad, en la Iglesia, y al servicio de la humanidad, continuando la misión de Cristo, evangelizador de los pobres, que pasó haciendo el bien. Los Colegios de la Congregación de Hermanas Franciscanas de la Inmaculada son, desde el principio, centros abiertos a todos y de un modo especial a los niños con discapacidad auditiva y visual. Madre Francisca conoce bien lo que supone no poder acceder a la educación. Y pone todo su empeño y el de las primeras hermanas en la educación de la niñez y Juventud, preferentemente con necesidades especiales de audición y visión, y en la promoción social de la mujer trabajadora, como fermento de una nueva sociedad de mayor inclusión y humanización.